Es posible consultar por esos movimientos propios de la maduración subjetiva de la infancia, esos mismos que en ocasiones conllevan desajustes en la dinámica familiar: desobediencia, el destete, los miedos, las rabietas, los celos, el reto, la dependencia, los cambios en la alimentación, la separación, la etapa del no y su identidad… O bien, por situaciones originadas desde el mundo adulto y que requieren una readaptación por parte de los niños o niñas. A veces esas variaciones conllevan duelos, pérdidas, que no son resueltas y que más bien van sedimentando actitudes o sentimientos no propicios para continuar madurando. La pérdida de un familiar próximo, la inevitable separación conyugal, una nueva pareja, un cambio de domicilio, un aborto, un embarazo o una enfermedad crónica son algunas realidades que desdibujan los ideales que niñas y niños manejan en su mundo interior. El diálogo con un tercero (un profesional) permite tomar distancia y a la vez abrir otras posibil...
Psicología Clínica y psicoanalisis. Asesoramiento y Orientación familiar. Atención Temprana.